La mayoría de los niños con escoliosis muestran 3 signos muy visibles: caderas desniveladas, hombros asimétricos y columna vertebral desviada. La escoliosis puede venir acompañada de otros signos como: dolor, debilidad y cansancio que se extiende por toda la espalda.
La escoliosis congénita está presente desde el nacimiento, por lo que la prevención para este tipo de escoliosis queda totalmente descartada. La escoliosis idiopática muestra un avance lento y progresivo, donde las señales comienzan a manifestarse durante la adolescencia; por ende, la prevención de la escoliosis se hace muy difícil.
La escoliosis es una anomalía muy común en la población actual; lamentablemente, aunque existen muchas medidas para evitar su progresión o retardar su aparición, no hay una fórmula para prevenirla antes de que ocurra.
¿Por qué es importante prevenir la escoliosis?
A medida que la escoliosis va progresando, la “enfermedad” puede ir generando cambios mucho más notorios en la persona que la padece, entre ellos: desnivelación severa de hombros y cadera, costillas que sobresalen hacia afuera, desplazamiento del tronco y la cintura, entre otros. Esto, además de provocar un aspecto poco estético, puede causar muchas limitantes en la realización de las actividades diarias.
Contar con un diagnóstico y tratamiento oportuno puede evitar que los síntomas se intensifiquen, logrando que el paciente pueda tener una mejor calidad de vida a lo largo del tiempo.
¿Cómo prevenir la Escoliosis en niños, adolescentes y adultos?
Como ya lo mencionamos, la prevención de la escoliosis es muy complicada debido a la naturaleza de su aparición. Adicional a los tratamientos conservadores o quirúrgicos utilizados para alinear efectivamente la curvatura de la escoliosis, existen acciones diarias que se pueden poner en práctica para ralentizar la desviación de la columna.
Entre las medidas que se pueden adoptar para la prevención de la escoliosis podemos mencionar:
Mantener una buena higiene postural.
Realizar ejercicios que fortalezcan la espalda.
Practicar natación.
Evitar el uso excesivo de tacones altos.
Realizar visitas periódicas al ortopedista para evaluar la evolución de la curvatura.
Cabe destacar que estas son simples pautas para lograr que la columna vertebral goce de buena salud y no un método exacto para prevenir definitivamente la escoliosis.
Ejercicios para prevenir la escoliosis
Los ejercicios para la escoliosis ayudan principalmente a realinear y fortalecer las estructuras de la espalda, los hombros y la pelvis; también sirven para mejorar la coordinación muscular y cerebral. Es importante que las personas con escoliosis grave consulten con su médico si pueden o no realizar este tipo de ejercicios.
A continuación, te mostraremos 4 ejercicios recomendados para la prevención de la escoliosis que puedes hacer diariamente desde casa…

La plancha o tabla
La plancha es un ejercicio isométrico que aporta beneficios tanto para la espalda y la postura como al core y los abdominales. Aunque de este ejercicio existen muchas versiones, a los principiantes se les sugiere sostener el peso de la parte de arriba del cuerpo con los antebrazos, mientras que abajo obtienen apoyo con los dedos de los pies.
Este ejercicio se hace de la siguiente manera: Acostado en el suelo con la cara mirando al piso (decúbito prono), comenzarás a levantar poco a poco tu cuerpo tensando los músculos y sosteniendo el peso con tus antebrazos y pies; el cuerpo debe estar completamente recto evitando doblar las rodillas, si sientes que tu espalda se sobrecarga y el dolor aumenta ¡Detén la actividad!.

Levantamiento de brazo/ pierna
Coloca las manos y las rodillas sobre el suelo, posteriormente, levanta y estira cuidadosamente tu pierna derecha al mismo tiempo que extiendes hacia delante tu brazo izquierdo, espera unos 10 segundos y devuelvelos a la postura inicial. Repite nuevamente el ejercicio con el brazo derecho y la pierna izquierda, verificando que en todo momento ambas extremidades permanezcan alineadas con la columna vertebral.

Inclinación pélvica
Acostado en el suelo en posición decúbito supino (boca arriba), vas a flexionar las rodillas y a extender tus brazos suave y relajadamente a los lados de tu cuerpo. Seguidamente, vas a levantar suavemente la zona pélvica lo más arriba que puedas, cuando sientas que tu espalda está recta y bien estirada aguanta la postura por 5 segundos; vuelve a la posición inicial y repite un par de veces más.

Estiramiento
Los ejercicios de estiramiento no pueden faltar en una rutina para la prevención de la escoliosis. En este caso, te sentarás con la espalda recta en una silla y tomarás una barra ligera con tus manos extendidas por encima de la cabeza; después, irás inclinando tu tronco y junto a él las manos que sujetan la barra hacia un lado y hacia el otro con movimientos lentos y controlados.
Factores de Riesgo para la Escoliosis
La escoliosis es una enfermedad que afecta principalmente a niños y jóvenes, aunque también puede manifestarse en ciertas personas adultas. A continuación, describiremos algunos de sus factores de riesgo:
Condición congénita
La escoliosis congénita está presente al nacer y se produce cuando las costillas o las vértebras del bebé no se forman adecuadamente durante el desarrollo fetal.
Edad y Sexo
La escoliosis se puede presentar prácticamente a cualquier edad, pero es más común en niños y adolescentes en etapa de crecimiento. También debemos mencionar que la escoliosis afecta más a las mujeres que a los hombres.
Historia Familiar
Las personas con antecedentes familiares de escoliosis tienen un mayor riesgo de padecer este problema de columna.
Obesidad y Desnutrición
La obesidad y la desnutrición (malnutrición) también son factores de riesgo para la escoliosis, ya que pueden afectar el desarrollo y crecimiento del cuerpo.
Deportes Extremos o Competitivos
Las personas que practican deportes de contacto, especialmente aquellos que implican movimientos bruscos y repetitivos con la columna vertebral, pueden experimentar curvaturas anormales con el paso del tiempo.
Lesiones y Parálisis Cerebrales
Las lesiones y la parálisis cerebral a menudo conllevan a una escoliosis porque las alteraciones neuromusculares pueden afectar el control muscular y la coordinación, provocando cambios en la columna vertebral. Adicionalmente, las personas con parálisis cerebral pueden tener posturas inadecuadas o permanecer sentadas de manera incorrecta, ejerciendo presión sobre la columna vertebral y contribuyendo a la aparición de escoliosis.
¿Cómo Prevenir y Aliviar los Síntomas de la Escoliosis?
Las personas con escoliosis pueden poner en práctica las siguientes medidas para prevenir y aliviar los síntomas de la escoliosis:
Ejercicios específicos
Algunos ejercicios pueden resultar de mucha utilidad en el alivio de las molestias causadas por la escoliosis, entre ellos podemos mencionar:
- Estiramientos de columna vertebral: inclinaciones laterales, estiramientos de gato-vaca, torsiones de columna.
- Ejercicios de fortalecimiento muscular: planchas, levantamiento de peso muerto, sentadillas, extensiones de espalda, etc.
- Ejercicios cardiovasculares de bajo impacto: caminar, nadar, andar en bicicleta, entre otros.
Posturas adecuadas
Las personas con escoliosis deben aprender a mantener buenos hábitos posturales durante todo el día, eso incluye: apoyar la espalda en una silla con soporte lumbar, evitar permanecer sentado o de pie por largos periodos de tiempo y dormir en una superficie firme (preferiblemente un colchón ortopédico).
Usar aparatos ortopédicos
El uso de aparatos ortopédicos como corsés o fajas puede ser una medida efectiva para aliviar y prevenir los síntomas de la escoliosis en algunos casos. Sin embargo, es importante hablar con un médico o fisioterapeuta antes de usar cualquier tipo de aparato ortopédico, ya que algunos pueden no adaptarse a las necesidades específicas del paciente.
Evitar deportes extremos o competitivos
Este tipo de deportes tiende a aumentar significativamente el riesgo de lesiones de columna, lo que podría causar tensión adicional sobre las vértebras y agravar la escoliosis; o causar la aparición de nuevos problemas en la columna vertebral.